Alcoba es un encantador municipio situado en la zona de los Montes de Toledo. Este pequeño pueblo se destaca por su riqueza natural, con parajes de gran valor ecológico y su cercanía al Parque Nacional de Cabañeros, siendo el término municipal que más superficie ha aportado a este importante parque, con 17.000 hectáreas.
Además, Alcoba es responsable de la administración de la población de Santa Quiteria, situada junto al arroyo de los Pescados, lo que añade aún más encanto a esta zona.
La economía de Alcoba se basa principalmente en la agricultura y la ganadería, si bien en los últimos tiempos se ha desarrollado como una actividad complementaria el Turismo Rural, aprovechando la riqueza natural y cultural de la zona. Esto ha permitido a los visitantes disfrutar de la belleza de su entorno, participar en actividades al aire libre y sumergirse en la rica cultura local.
La historia de Alcoba se remonta a tiempos prehistóricos, como lo demuestran los restos arqueológicos encontrados en la zona. Se cree que la región estuvo habitada desde la Edad del Bronce, como lo atestiguan los vestigios encontrados en la cueva de Los Morrudos.
Durante la época romana, la zona estuvo bajo el dominio del Imperio Romano, y se han encontrado evidencias de la presencia romana en Alcoba, como monedas y restos de villas romanas.
Con la llegada de los visigodos, la zona pasó a formar parte del reino visigodo de Toledo. Sin embargo, con la invasión musulmana en el siglo VIII, Alcoba y sus alrededores estuvieron bajo dominio musulmán durante varios siglos.
No fue hasta la Reconquista cristiana en el siglo XIII, con la conquista de Toledo por parte de Fernando III, cuando Alcoba de los Montes y su territorio pasaron a formar parte del reino de Castilla.
En la Edad Media, Alcoba fue un importante enclave fronterizo, situado en la línea de defensa del reino castellano frente a los territorios musulmanes del sur. Durante este período, se construyeron fortificaciones y castillos en la zona, como el castillo de Miraflores.
En los siglos posteriores, Alcoba experimentó un crecimiento poblacional y económico, dedicándose principalmente a la agricultura y la ganadería, actividades que aún son importantes en la actualidad.
En tiempos más recientes, Alcoba ha experimentado un auge del turismo rural, aprovechando su belleza natural y su proximidad al Parque Nacional de Cabañeros, lo que ha impulsado el desarrollo de esta actividad como complemento a la economía local.
Entre Ciudad Real y Toledo se encuentra el destino Cabañeros que alberga la mejor representación a nivel nacional de bosque mediterráneo, el Parque Nacional de Cabañeros.